La magia de los scones de durazno radica en su simplicidad y en el estallido de fruta fresca en cada bocado. Estos scones no solo son deliciosos, sino también versátiles. Puedes disfrutarlos solos, con un poco de crema espesa o con tu mermelada favorita.
15 minutosmin
20 minutosmin
35 minutosmin
8piezas
Calories: 6kcal
Ingredientes
3tazas de harina de trigo
1cucharada de polvo para hornear
1/4cucharadita de sal
1/2cucharadita de cardamomo molidoopcional
1/2taza de mantequilla vegana fría
3/4taza de azúcar
3/4taza de crema de coco
1cucharadita de extracto de vainilla
1 1/2taza de durazno picado
Elaboración paso a paso
Comienza combinando los ingredientes secos en un tazón grande: 3 tazas de harina de trigo, 1 cucharada de polvo para hornear, 1/2 cucharadita de cardamomo molido y 1/4 cucharadita de sal.
Luego, incorpora 1/2 taza de mantequilla vegana fría en cubos. Usa un cortador de masa o tus dedos para desmenuzar la mantequilla en la mezcla de harina hasta que parezca migajas gruesas. Es importante trabajar rápidamente para evitar que la mantequilla se derrita, lo que ayuda a crear una textura hojaldrada en los scones.
Agrega 3/4 taza de crema de coco y 1 cucharadita de extracto de vainilla a los ingredientes secos. Incorpora suavemente los trozos de durazno en la masa, cuidando de no sobremezclar. Mezcla suavemente hasta formar una masa.
Coloca la masa sobre una superficie enharinada o sobre un pedazo de papel pergamino y forma un disco redondo de aproximadamente una pulgada de grosor. Usa un cuchillo o una espátula para cortar el disco en cuñas, como una pizza. Coloca las cuñas en una bandeja para hornear forrada con papel pergamino, dejando espacio entre cada una para que se expandan.
Antes de hornear, barniza la parte superior de los scones con un poco de crema de coco y espolvorea con azúcar turbinado para un acabado dorado y dulce. Hornea en un horno precalentado a 400°F (200°C) durante unos 15-20 minutos, o hasta que los scones estén dorados y al insertar un palillo en el centro, éste salga limpio.
Notas
Los scones de durazno son mejores recién salidos del horno, pero también puedes guardarlos para más tarde. Una vez que se enfríen, colócalos en un recipiente hermético y consérvalos a temperatura ambiente por hasta dos días.
Puedes usar crema de coco o una lata de leche de coco enlatada full fat y con cuidado sacas la parte espesa. Guarda el líquido que queda en la lata para hacer un smoothie despues.